lunes, 30 de abril de 2018

Sonidos


Al comienzo no pude definir ese sonido, creí que era el viento que se colaba por alguna ventana, trate incluso de no pensar en él y seguir durmiendo, pero el sonido aunque intermitente era cada vez más intenso, no podía sacarlo de mi cabeza hasta que no pude contenerme más y maldiciendo me levante de la cama.
Observe el brillo verdusco en mi mesa de noche, era el reloj digital marcando las 02:03 a.m. parpadeando de forma casi imperceptible mientras yo me levantaba, el sonido seguía aumentando hasta parecer un jadeo, estaba enojado conmigo mismo mientras trataba de recordar que ventana pude dejar abierta.
Salí hacia mi sala y de pronto no pude escuchar nada, estaba por encender las luces pero recordé que estábamos sufriendo un apagón desde la  tarde, un viento frío corrió mi espalda de improviso cuando escuche de nuevo esa especie de silbido en la casa, parecía venir de la puerta de entrada, avance hacia ella tanteando las paredes, más por costumbre que por seguridad, ya que el corredor que llevaba a la puerta no tenía nada en el camino, solo cuadros y algunas macetas.
Casi grito cuando las luces se encendieron de pronto porque mis dedos presionaron el interruptor, rápidamente caí en cuenta de que la luz debió de regresar mientras dormía, por que vi el reloj encendido al salir de mi habitación, más calmado continúe mi andar ya que estaba a solo 2 pasos de la puerta de la casa cuando el sonido que para entonces parecía mas una respiración cansada se oyó a espaldas de mí, gire por instinto y me quede en silencio, pues solo veía mi reflejo en el espejo que estaba del otro lado del corredor.
Pero a pesar de ello el sonido seguía cada vez más fuerte, hasta me pareció que era mi reflejo el que respiraba agitado, lo cual era imposible, me dije a mi mismo, sin embargo todo cambio cuando vi bien hacia el espejo, sí, era mi reflejo el que respiraba agitado, parecía encogerse, casi encorvarse, me quede literalemente petrificado, con la garganta cerrada sin siquiera poder respirar, pero fue peor cuando vi el rostro, mi rostro, con una sonrisa torcida que acompañaba esos jadeos y sentí pánico real cuando vi que la mano del reflejo acercaba sus dedos hacia el interruptor que estaba a su lado, gire mis ojos hacia abajo y vi mi mano estática y con el puño cerrado, con las yemas de mis dedos casi blancas por la fuerza con la que presionaba mis manos, volví a ver hacia mi reflejo y no era más que mi viva imagen.
No había cuerpo encorvado, ni jadeo sonoro, solo yo con una pose asustada y con las manos apretadas, me relaje  luego de una profunda respiración de alivio, destense mis manos y extendí mis dedos, me regalé una sonrisa en el reflejo y mi otro yo me devolvió la misma sonrisa, pero la suya se iba extendiendo más y más casi rompiendo la comisura de sus labios, en un movimiento rápido coloco un dedo en el interruptor.
La luz se apagó.